domingo, 31 de mayo de 2015

Iker Irañeta Campeón. Marina, campeona femenina y Pedro, campeón veterano.

Y se acabó. Ayer finalizó la edición 2015 de Campeonato Navarro Absoluto Individual, cuyos resutaados completos se encuentran en el siguiente enlace.
En una jornada con tres nuevas incomparecencias (una más que justificada, otra por susto y otra, ni se sabe), se acabó de vender el pescado. Todo se jugaba en al primera mesa. Y la intensidad de la partida justificó las expectativas, ya que fue la penúltima partida en terminar. Una francesa del avance, donde los dos parecieron llevar una buena dosis de preparación casera. La partida terminó con los reyes en flanco opuestos y sometidos a la artillería pesada de las piezas enemigas. Con la diferencia de que las torres negras dobladas en la columna g abierta, golpeaban sobre un peón en g2 sólidamente defendido por un caballo blanco en e1. Mientras tanto, las torres y la dama blancas golpeaban sobre un rey negro escondido en a8. A todo esto el negro debía de tener algún peón de más y el blanco sufría la presión del reloj. Roldán defiende muy bien, pero, tras mucho tiempo bajo presión, terminó cediendo ante un golpe táctico de Irañeta, que le costó un pieza y la partida. Iker Irañeta es el vencedor de una edición cuyo resultado final hubiera sido muy difícil de predecir al inicio de la misma.
Hay que recordar que Iker, ya fue segundo en la edición del pasado año, empatado a puntos con el campeón, Gorka Argandoña. La derrota de Roldán, los primeros perdidos por el joven de Ribaforada, le relega al tercer puesto, pero el título de Campeón Juvenil, ya lo tenía asegurado desde la ronda anterior.

En la segunda mesa, Pedro sucumbió ante el empuje del joven Sevilla. El resultado no le impide coronarse al nuestro con el título de Campeón Veterano. Javier Sevilla obtiene un merecido título de Subcampeón en un torneo en el que ha brillado a un gran nivel (ya había amagado el año pasado) y en el que alguna jugada suelta le ha podido apartar del título.
En la tercera mesa, enésima sorpresa del Torneo, al caer derrotado uno de los favoritos iniciales (Pablo Urriza) ante Iñigo Ortín. Me pareció que Pablo estaba mejor, pero cuando volvía a ver la partida el joven tudelano llevaba una pieza de más. Definitivamente, no ha sido el Torneo de Pablo. Aunque claro, a estos hiperjóvenes, no les puedes regalar nada. No deja de ser curioso que los extraordinarios resultados de Ortín no le den el título Juvenil, pero es que esto se está poniendo muy duro.
Gregorio ha completado un brillante final de Torneo con unas tablas frente a Mikel Ortega.
Rafi se llevó el punto sin necesidad de mover los trebejos ante la ausencia de Txus, quien padeció el fallecimiento de un familiar. Rafi se apunta el título de Superveterano (>65), tras un inicio más bien indeciso. Una pena lo de Txus, quien ha realizado un magnífico Torneo en seis rondas. Lástima de las dos últimas rondas, aunque supongo que, en este momento, es posible que esto le importe muy poco en relación a otros acontecimientos. Animo.
La partida entre Roberto Arana y Gorka Argandoña prometía mucho. Ambos se embarcaron en la variante del peón envenenado de la Winawer, pero tengo la sensación de que el blanco no jugó muy fino y Gorka se llevó el punto.
Miguel Argaya y Cesar se enzarzaron en una batalla teórica, rememorando alguna otra partida disputada por ellos hace algún tiempo. Ambos se aplicaron, pero la posición no dió para más y se firmó el armisticio. El resultado le da a Cesar el título de Subcampeón Veterano, pero no creo que esto sea demasiado consuelo para un Torneo en el que no ha dado lo mejor de sí.
Y llegamos a uno de los puntos criticos de la ronda, con Marina ante Barri. Marina apretó desde el comienzo de la partida y pareció quedar mejor, pero el profesor tiene muchos recursos y terminaron entrando en una posición complicada con, adivinad, Marina fatal en el reloj. Al final unas tablas que parecían suficientes para aventajar a su competidora por el título femenino, Ainhoa Ortín, quien sufría en la siguiente mesa ante Pabollet. Pero dejaremos esto para el final, ya que fue al última partida en terminar.
En los resultados de otros oberenistas, Alex perdió contra Odei Lerendegui en una partida en la que quizás mereció más o, en cualquier caso, jugó mejor que en apartidas previas en las que obtuvo mejor resultado. Así es el ajedrez.
Santi perdió con Zaratiegui y cierra el Torneo por debajo de sus expectativas (o, al menos de las nuestras). Leyre arañó unas tablas ante un Rubén Marín quien pareció dominar la mayor parte de la partida y consolidó el tercer puesto femenino. Mientras que, en el encuentro intraoberenista de la jornada, Martín rascó unas tablas en una posición que parecía desesperada ante Miguel. Un jaque continuo.
También debía de haber habido duelo intraoberenista entre Javier y Angel, pero, en un déjà vu, Ángel sintió la presión de la selectividad y prefirió concentrarse en algo que, sin duda, es más importante...aunque ya he escrito sobre esto y no quiero volver a repetirme.
Bueno. Y la última partida en terminar fue entre Pabollet y Ainhoa Ortín. Pabollet parecía tener una cierta ventaja consolidada y este resultado daba el título femenino a Marina. Marina nunca "jugó" con el resultado, porque, a pesar de mesas consecutivas, les separaba el pasillo y Marina estuvo a lo suyo (más aún cuando el reloj apretaba). Final de torres, muchas torres y muchos peones, pero parece que el blanco está mejor. Sin embargo, el final de la partida fue un tanto demencial y el resultado de la misma dio un vuelco total. Punto para Ainhoa y parece que, por segundo año consecutivo, Marina ve pasar el título por un escaso margen en el Bucholz. Pero, este año, la situación se revierte frente a la del año pasado y Marina se impone por un más que escaso margen de medio punto de Bucholz. Y varias consideraciones. Nos podíamos haber ahorrado pasarnos la última media hora del Torneo con el corazón en un puño y, más en serio, si estas dos chicas son las que estaban compitiendo por el título femenino, ¿no parece más sensato que lo diriman de manera directa que debido al azar de los emparejamientos de la última ronda de un suizo? No creo que el suizo fuera diseñado para diferenciar entre los puestos 15 y 16.
Nuestras enhorabuenas a todos los campeones y, por supuesto, nuestra felicitación más efusiva a Marina y a Pedro.

viernes, 29 de mayo de 2015

Navarro Individual Rd6: Espadas en alto para la última ronda

Antes de la ronda
Todos esperando ansiosamente los emparejamientos. Llega el martes...y, ¡helo aquí!. Comentarios del tipo: A mí me toca con... Y ,¡buf! vaya cruce en la mesa X...Toda la información en esta url de chess-results (ahora ya con los resultados, claro).
Más allá de los enfrentamientos particulares, dos hechos llaman la atención: Hay casi tantas líneas de "sin emparejar" que de cruces efectivos. Esto, claro, no es tan dramático. En cada línea de emparejados hay dos jugadores y en las de "sin emparejar" sólo uno. Además, no todos los "sin emparejar" lo son de manera irreversible. Pero, aun así, son muchos. Demasiados. Y alguien, quien corresponda, debería reflexionar sobre ello. Intentaremos volver sobre ello (junto con alguna otra consideración que sigue), pero la cuestión no es del todo sencilla. Pero, en cualquier caso, no es una buena noticia.

Y se inicia la ronda...o casi
Con unos minutos de retraso, se ponen en marcha los trebejos...o casi. Ya sabemos que hay jugadores que llegan con retraso de manera habitual. No hace falta ser muy explícito. Pero, además de lo habitual, un par de puntos de atención. Uno de ellos, no es demasiado trascendente, desde la perspectiva de la clasificación, al menos; aunque todas las partidas lo son y el respeto que merecen los jugadores es el mismo si están jugando en la primera mesa o en al última. El caso es que Martín espera en vano a su adversario durante el tiempo preceptivo y luego se termina yendo con esa mezcla de sensaciones que da haber obtenido el punto, por una parte, y esa sensación incierta parecida a una tomadura de pelo.
Más enjundia tuvo la segunda, aunque, en este caso, fue un tanto distinta. No hubo segunda mesa. Se enfrentaban dos de nuevas más prometedoras jóvenes promesas: Alejandro Bernal y Daniel Roldán. Creo que muchos nos imaginamos que habían pedido jugar su partida en Tudela (o alrededores) y evitarse un par de horas de viaje. Como somos mucho más discretos de lo que la mayor parte de la gente imagina, la cosa quedó así durante una buena parte de la tarde; hasta que, en una de estas, en la hoja de resultados del equipo arbitral apareció un llamativo -/+. Quizás estuvo ahí desde el principio...y preguntas, claro. Lo que oí es que Alejandro abandonaba el Torneo por la presión de selectividad. Lo entiendo, claro,...pero mixed feelings. En primer lugar, porque la selectividad está sobrevalorada (y creedme que sé de lo que estoy hablando): jugar una partida no te da ni te quita nada, más bien al contrario. Esto se puede aplicar también a otras situaciones, pero el miedo es libre y las elecciones personales también. Lo que sucede es que, independientemente de las decisiones individuales, estamos en un Torneo y querámoslo o no, los resultados particulares condicionan el resultado final del mismo. De nuevo, no es una cuestión fácil e intentaré volver sobre ello, porque nos llevaría mucho espacio.
Y, sí, algunas partidas se jugaron
En concreto 15, así que sí, el subtitular es un poco tendencioso (licencias del autor), pero nada que ver con las 24 que se deberían de haber programado.
En la primera mesa, un duelo de alto voltaje. El outsider Javier Sevilla contra un Iker Irañeta que se había mostrado intratable hasta el momento. La apertura transcurrió de manera bastante normal (aunque yo no puedo evitar pensar que el blanco queda mejor en estas estructuras). Confieso que perdí de vista la partida un buen rato hasta que llegué a la misma en un momento crítico: pensé  que el blanco ganaba ya, pero mi adversario movió y ya no tuve ocasión de seguir el desarrollo final, que fue de tablas. Así que, como en la Formula1: si parpadeas, te lo vas a perder, en versión ajedrez. De la segunda mesa, ya hemos hablado. Alejandro está fuera, pero Daniel no sólo se lleva el Juvenil, sino que, con el 100% de los puntos ganados (de los disputados, tuvo una incomparecencia por una indisposición se convierte en al única alternativa a Iker por el triunfo final.
En la tercera mesa, un Mikel Ortega, redivivo tras su titubeante inicio, ante Pedro. Ante una Tarrasch contra la Francesa, Pedro seca la posición. Es verdad que el blanco tiene ciertas ventajas microscópicas que, con tesón, intenta explotar durante toda la partida. Pero Pedro es tenaz en la defensa y se firman las tablas, lo que parece garantizarle a Pedro el título de Veteranos. En la cuarta mesa, Alvaro Bayo sale en tromba y Pablo Urriza parece estar impreciso en una Alapin (Salgado-style). A mi me pareció que el de Orvina estaba frito, pero apenas unas jugadas después se lía una trifulca táctica y el neopiscinero abandona. Mi intuición ya no funciona ni en partidas ajenas. Para terminar la hilera noble, interesante partida entre el vigente campeón, Gorka Argandoña, y ese joven que hace tiempo que dejó de ser promesa, Iñigo Ortín. Tras dura partida, emerge un final de torre contra caballo. Tablas, claro, pero como el joven ribero no tenía nada que perder, estuvo empujando durante tiempo y tiempo. Última partida en acabar tras 117 jugadas y que se agotaran las 50 reglamentarias. ¡Qué agotamiento!
En la sexta, la penúltima en acabar (nada  que ver con la anterior). Cesar pareció exprimir con precisión una apertura que parecía haberse quedado seca. Sin conseguir resolver una posición complicada cuya táctica le parecía favorable, entró en un final ventajoso. Pero Roberto Arana se defendió bien e incluso casi llegó a ejecutar ese adagio de que es más fácil dar mate con alfil y caballo cuando el contrario tiene material que sin él. Al final se llegó a una posición de tablas claras...sobre todo cuando te preguntan por un diagrama o estás viendo la partida...pero cuando la estás jugando con el incremento, todo alcanza tintes mucho más dramáticos...sobre todo cuando el reloj se pone a pitar cuando baja de los diez segundos. Está claro que, en esto del ajedrez, uno nunca termina de sorprenderse.
Muy interesante la partida entre Ainhoa Ortín y Goyo Sola. Las blancas quedaron retrasadas en el desarrollo, algo extraño en un gambito de dama, y pareció que se centraban en un alfil más que ominoso que le quedó al negro. Pero éste, con gran aplomo, lo entregó a cambio de mantener al rey blanco en el centro. La estrategia parecía muy prometedora, pero la vigente campeona se defendió con extraordinaria tenacidad. Habría que ver las variantes concretas, para comprobar si las blancas tenían mejores alternativas, pero, en cualquier caso, Goyo se manejó con gran energía y se llevó el punto, aunque muchas jugadas despés de lo que él creía, supongo.
En la mesa 8 se dirimía uno de los títulos del torneo, de manera casi directa, lo que resulta difícil con el actual sistema. Se enfrentaban Santi y Rafi. Tras una apertura con fianchetto en el flanco de rey del negro, Santi rompió en f5, lo que parecía garantizarle una ventaja consistente. Todo esto en teoría. Luego, ya se sabe, la táctica de cada posición es la que es y Rafi se llevó el punto y supongo que el título de superveterano (>65).
En la novena, el duelo de pistoleros del Torneo: Zazo y Argaya. El caso es que Argaya se está tomando su tiempo en las partidas y frente a alguien que juega al toque, terminó pasando lo que es más frecuente (aunque siempre hay excepciones): punto para el de San Juan, tras una sutileza táctica.
Marina demostró que su Elo no dice todo lo que juega, y se impuso a un duro rival como es Zaratiegui, tras deslizarse con gracilidad, con negras, por las casillas blancas del tablero. 
En el duelo intraoberenista de la jornada, Alex se impuso a Leyre. D. Arpad puede decir que es un resultado lógico, pero la partida fue mucho más vibrante de lo que el observador inadvertido podría creer. Alex se lanzó a cazar la encerrada Dama de Leyre, pero se dejó, al menos temporalmente, material por el camino. Tras varias alternativas en el final, Alex cazó el Rey de Leyre en el centro (¡ah!, pero, ¿no era un final?).
En los últimos tableros, Miguel no pudo con la maravilla Huarte, Angel hizo tablas con el runero Rubén Marín y, como ya hemos comentado al principio, Martín tuvo una victoria indolora.
Última ronda
La última ronda se presume apasionanteIker Irañeta y Daniel Roldán se enfrentan por el título, habiéndose asegurado el segundo el título juvenil, lo que no es una conquista menor, a la vista de los competidores. 
Pedro acaricia el título de Veteranos, aunque habría que discutir lo que podría (hipotéticamente) pasar en el caso de un sorpasso de Rafi (entre veteranos y veteranos+). Interesantísima partida en la tercera mesa entre Iñigo Ortín y Pablo Urriza, así como la de la cuarta ente un Gregorio Sola, jugando a un gran nivel, y Mikel Ortega, intentando finalizar el Torneo en posiciones de privilegio. Y, en la quinta, Txus vuelve al Torneo (...esa costumbre de tomarse byes de 0 en las últimas rondas...) para intentar finalizar también con honores.
Queda por resolver un título, además de los citados, el de Campeona Femenina (que también se lleva el entorchado de Campeona Femenina Juvenil, dadas la circunstancias). Marina (con 4 puntos) se enfrenta, con blancas, a Barri. Partida complicada. Hace un año ya se enfrentaron y la victoria fue para el profesor. Pero cada partida es un mundo. Pronóstico incierto.
Por su parte, Ainhoa, con negras, se las verá con Pabollet. ¿Quizás algo más favorable?
En cualquier caso, un enfrentamiento asimétrico que no sé si desvela quién debería de llevarse este título, pero la entrada ya está quedadando demasiado larga, así que, como otras cuestiones, que ya hemos expresado más arriba, quedan para un hipotética próxima entrada (¿alguien me puede conseguir días de más de 24 horas?).
La resolución de todo, a partir de mañana a las 16:30 en Fuerte del Príncipe, con bastantes jugadores sin emparejar y un nuevo descanso un tanto incomprensible. Todo normal. Los cruces de la última ronda, en este enlace.

jueves, 28 de mayo de 2015

El Chatrang padre del Chess

Los orígenes del Ajedrez son apasionantes ya que están rodeados de magia y misterio, de pasión, de lucha, de noches llenas de leyendas, de preciosas figuras de oro o marfil, de transformaciones misteriosas en las que los elefantes se convierten en caballos y sobre todo de entender un juego en el que la estrategia te da el poder y la victoria y que el más leve de los descuidos hacen temblar tu pequeño reino en el tablero.

El juego de la Chaturanga pronto se hizo famoso en la India, el boca a boca legendario de aquella partida que evitó una guerra entre hermanos puede ser la causa de que el juego se convirtiera en algo viral y que todos pusieran mucho interés en aprender las reglas básicas de como se ataca a un rey y de como hay que defenderlo a toda costa, el juego se desarrollaba en un tablero pero en la imaginación había una batalla para ganarla.

Tal y como les contaba en el artículo anterior los mercaderes eran los que de pueblo en pueblo iban transmitiendo este juego de tronos y animando a que todos comprasen las piezas que componen la chaturanga, buen negocio que se basaba en que todo jefe de hasta el más pequeño de los pueblos indios deseaba tener tan fabulosa colección de piezas y saber jugar a lo que más adelante sería el ajedrez que hoy conocemos.

Mientras esto ocurría en la India, en China nacía la Ruta de la Seda, un negocio que dará mucho que hablar en nuestra historia y que gracias al alemán Ferdinand von Richthofen desde el año 1877 sabemos cada vez más y más de tan impresionante movimiento mercantil y las consecuencias que produjo semejante creación de rutas nuevas que no solamente descubrían la seda para el buen vestir de las bellas damas, además traían y dejaban cultura de otras provincias, de otros lares, de otros mundos.



Y la seda llegó a la India, allá por los seiscientos años antes de haber nacido Cristo, la ruta Asiática del comercio se expandió a gran velocidad por la India y allí dejaron los mercaderes mucha seda, pero queridos lectores además de comprar especias y tintes en el intercambio comercial se llevaron la chaturanga como ese juego de Reyes que podía jugar cualquier hombre, rico o pobre.

Se cuenta que en las largas noches después de finalizar las ventas en los mercados de aquellos poblados indios los comerciantes disfrutaban de una tertulia a la luz y el calor de la hoguera, regada con buenas viandas y rociada por el clamor de bocas abiertas que conocían por primera vez el famoso juego que evitó una guerra fratricida. 

Todos aprendían a jugar y vieron que sería también un próspero negocio comprar aquellas bellas piezas que fabricadas con la más humilde de las maderas hasta el más elaborado marfil o el más pesado oro serían adquiridas reportando excelentes beneficios.

Así y sin querer el juego más jugado en la India se hizo también viral en Asia y es que el intercambio cultural siempre ha sido la rueda que movió el avance del hombre durante toda su historia y la Ruta de la Seda así nos lo confirma.

Cuentan amigos lectores que el propio Genghis Kan se apasionó con este Juego de Tronos y que hasta el mismísimo Marco Polo disfrutaba jugando allá por el año 1275 a este juego que descubría como el arte de la guerra se planificaba mejor en un tablero con escaques.



Pero tratamos de descubrir el auténtico origen del ajedrez y esto es tarea complicada que aún se estudia con pasión, así que tendremos que comprender que no sólo la Ruta de la Seda fue la nave que usó la chaturanga para extenderse, Persia, en esta nuestra historia pasa ahora a ser protagonista de nuestra pequeña aventura en los orígenes del Ajedrez.

El Chatrang es un juego nuevo que surge en Persia y del que hablaremos en un siguiente artículo, hoy destacaremos que posiblemente tuviera las mismas reglas de juego que la chaturanga y que ciertamente sería allá por el siglo VI antes de Cristo cuando comience a expandirse por toda Persia, quizá precedido de la fama que adquirió en la India y que fuera simplemente la chaturanga con algunas mínimas variantes lo que jugaban aquellos persas y que decidieron llamarlo El Chatrang. Lo que es bien cierto es que el mundo Islámico comenzaría a sentir muy pronto una pasión desmedida por esa lucha de reyes que en un tablero lo decidían todo.


Y hoy me voy a despedir con buena música, moderna de esa que gusta a nuestra juventud que es bailada al ritmo del buen ajedrez, como no podría ser de otra manera.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Campamento


Como años pasados, en la tercera semana de agosto, se va a organizar el IV Campamento de Ajedrez en las instalaciones de Oberena.

La coincidencia con la semana del socio hace que el día no sea sólo ajedrez, sino que esté lleno de actividades coordinadas por los mismos monitores de otros años.

El campamento está pensado para que los chavales estén todo el día en el club disfrutando del ajedrez. Para las comidas, como otros años un buen bocata y un refresco para recargar las pilas para la tarde.

Más información y actualizaciones en la pestaña del Campamento